viernes, 5 de noviembre de 2010

Reabre centro comercial El Río

Foto de Óscar Berrocal.

El Centro Comercial El Río abre una vez más sus puertas luego de tres años de cierre por los trabajos de infraestructura que se adelantaban a sus alrededores. Con éste, ya son siete los centros comerciales que han abierto en los últimos 15 años en el tradicional Paseo Bolívar de Barranquilla.

Localizado entre las calles 30 y 32, y las carreras 45B y Olaya Herrera, este punto comercial se alista para la temporada decembrina y para darle más fuerza al movimiento que el Centro espera tener en los días venideros.

“El Río abrió en 2005 y sólo estuvo funcionando durante dos años porque dados los trabajos del Transmetro y la Plaza de la Concordia la gente no tenía cómo llegar aquí”, dice Ramiro Zuluaga, quien ha estado detrás de ésta y otras construcciones comerciales en los alrededores del Paseo Bolívar.

Centro se prepara para diciembre

Foto de Óscar Berrocal.
El agua ha terminado espantando a más de uno y por eso el movimiento comercial del Centro no ha estado en su mejor momento como en años anteriores. Esa es la principal explicación que los comerciantes de esta zona de la ciudad dan al calificar de ‘quietas’ las ventas de este 2010. Sin embargo, con la llegada de noviembre, y la cercanía de diciembre, esperan remontar la situación. “Esperemos que dentro de diez días, el panorama cambie”, dice Dina Luz Pardo, directora de Asocentro.

Entre las actividades que los centros comerciales y los grandes almacenes preparan desde ya para diciembre están las caravanas por la ciudad para dar a conocer su mercancía, las novenas navideñas para niños y un mayor énfasis en el perifoneo, habitual en estos almacenes para invitar al transeúnte a comprar. Las promociones tampoco faltarán porque “es falso que se incrementen los precios para la temporada”, dice Carlos Peláez, un comunicador que dejó los medios para dedicarse de lleno al comercio.

Los comerciantes esperan que, como tradicionalmente ha sido, las ventas aumenten después de la primera quincena de noviembre porque “comienzan los grados y la gente a comprar sus cosas para diciembre”, explica Peláez.

Unas 250 mil personas visitan a diario el Centro, según cálculos de Asocentro. Llegado diciembre la cantidad se duplica.  “Es decir, entre unas 550.000 y 600.000 personas”, asegura Pardo. 

martes, 19 de octubre de 2010

El Boliche se ahoga entre basuras y aguas negras

Este es el panorama que por estos días se observa en el mercado de Barranquilla (Fotografías de Óscar Berrocal).

Descalzo, con los pies metidos en aguas negras y rodeado de desechos, Alberto Navarro dice que los 30 años que lleva vendiendo queso en la plaza de El Boliche lo han hecho acostumbrarse a ver cómo con cada invierno las condiciones sanitarias de este sector del mercado empeoran.

Este vendedor, que no siente asco al caminar sin zapatos en medio de la pestilencia, dice que las lluvias de este año han sido las que más pérdidas le han dejado. “Mire cómo está esto. Desde que comenzó a llover hace dos meses las ventas han bajado porque la gente no quiere venir con las calles así”.

Con el aguacero del domingo pasado, la emergencia sanitaria en El Boliche y las afueras del Mercado de Granos se agudizó: improvisados puentes de madera le facilitan el tránsito a quienes caminan por aquí.

En el Siglo XXI, mitos sexuales persisten entre los adolescentes

Jóvenes siguen creyendo en mitos de antaño para su anticoncepción. Persisten ideas como  brincar después del coito para que los espermatozoides bajen o frotarse limón en la vagina para ‘matar’ el semen.


En 2007 hubo 6.599 niñas embarazadas y en 2008 el número aumentó a 6.928, lo que significa que en este país 18 niñas dan a luz a diario, dijo el representante a la Cámara Simón Gaviria, promotor de una marcha a favor de la prevención del embarazo adolescente, celebrada el 26 de septiembre.

Las estadísticas demuestran que la desinformación persiste aún en la era de las nuevas tecnologías entre jóvenes, adolescentes y niños.

El ‘tiranosaurio Rex’ no quiere terminar en el olvido


(En la imagen tomada por Óscar Berrocal aparecen, en sentido de las manecillas del reloj, Alejandro Ángel, Jhony Insignares, Carlos Cepeda, Giselle Massard y Fernando Vengoechea).


En 1935 abrió sus puertas el Teatro Rex para ser escenario de musicales y de proyección de películas. Con los años se convirtió en un ícono de la vida social de esta ciudad y también de la arquitectura art deco. En 1978 se tiñó de porno y comenzó otro capítulo de la proyección fílmica local. Ahora el Rex es un parqueadero con posibilidad de mutar en centro comercial.


Para que la muerte de este ‘tiranousario’ no pase inadvertida nace Rex Symbol, juego de palabras por Sex Symbol. Se trata de una iniciativa sin ánimo de lucro liderada por nueve jóvenes, seis de ellos en los colectivos artísticos Armadillo TV, Barracuda, Bololó Lab y Proyecto Mono. “No estamos detrás de un proyecto para comprarlo o restaurarlo (al Rex). Queremos que la gente tome conciencia del patrimonio de su ciudad”, dice Carlos Cepeda, de Bololó Lab.

viernes, 15 de octubre de 2010

Un humorista experto en preparar cadáveres



Tanatólogo, profesional de la risa y docente: 3 perfiles en la misma persona. (Fotos Óscar Berrocal)

Si hay un hombre que vive entre alegrías y tristezas es Omar Gómez. Este paisa de nacimiento y barranquillero de crianza se ha dedicado los últimos 26 años, de sus 47 de vida, a estar entre muertos: los busca en la morgue, los prepara y los deja listos para que sus familiares les den el último adiós.

La tanatopraxia, ese proceso de preparar cadáveres, es uno de los tres oficios de Omar. Por las noches se pone una bata y se convierte en instructor del Sena. Eventualmente, cuando sus obligaciones como tanatólogo y docente se lo permiten, se transforma en ‘Cuarto e’ pollo’, personaje con el que le da rienda suelta al humor, su otra pasión. Confiesa que aunque vive de la muerte, la tristeza no se apodera de su corazón.