Los vecinos tienen miedo. Dicen que no los han visto, pero saben de su existencia.
Preguntar en Las Moras por los panfletos que aparecieron el viernes 8 de octubre en diferentes sectores de este barrio soledeño es aventurarse a recibir silencios prolongados por respuestas. El miedo, latente entre los vecinos, hace que todos pronuncien las mismas palabras: “Sé que existen, pero no los he visto”.
Un “no” tajante dio un tendero ante la pregunta de si algo sabía sobre los facsímiles amenazantes. El mismo monosílabo se repitió en boca del frutero, del administrador de un billar, del ama de casa, del funcionario de la Inspección de Policía y de la vendedora de sopas.
Un “no” tajante dio un tendero ante la pregunta de si algo sabía sobre los facsímiles amenazantes. El mismo monosílabo se repitió en boca del frutero, del administrador de un billar, del ama de casa, del funcionario de la Inspección de Policía y de la vendedora de sopas.

