Con la llegada de las lluvias de septiembre, Barranquilla no ha dejado de estar en emergencia semana tras semana. Este invierno, considerado por el Ideam como uno de los más intensos de los últimos años, agudiza el riesgo de quienes viven en la Cuchilla de Villate, Carrizal, Nueva Colombia, Bajo Valle y La Manga.
Hoy son 400 las casas derrumbadas que tienen sufriendo a familias del suroccidente, quienes ven cómo con cada aguacero sus casas van quedando reducidas a escombros y sus enseres destruídos.
Censos realizados por la Oficina de Atención y Prevención de Desastres arrojan que este invierno ha dejado, además, 150 casas destechadas por tornados y 150 inundadas.